El hecho de que exista un cálculo de mujeres asesinadas es ya muy simbólico. No existe un listado de políticos, futbolistas o abogados asesinados al año. Tampoco de c amionero s o zapateros . Sin embargo, sí de mujeres. Un total de 18 en los tres primeros meses del año, cinco en los dos últimos días . Lo más increíble es que estos datos no generan ninguna reacción política ni social contundente . Supongamos que hubieran sido asesinados 18 futbolistas en tres meses. ¿Qué es lo que hubiera ocurrido? ¿El secretario de Estado de Deportes hubiera afirmado que los partidos políticos se sentarían a dialogar sin concretar fecha ni términos , t al y como ha hecho la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero ? O ¿ las reacciones hubieran sido mucho más rotundas? En esta teórica situación, las calles se inundarían de aficionados y no aficionados al fútbol para s...
Dicen que a cierta edad las mujeres nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina, y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años jóvenes. Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora; nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento de mi vida. Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas. Descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas. Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás y, a pesar de ello, quererme mucho y aún amar, sentir, vibrar. Cuando me miro al espejo, ya no busco a la que fui en el pasado. Sonrío a la que soy hoy. Me alegro del camino andado y asumo mis contradicciones. Siento ...
Dijeron que éramos ceniza, que el fuego de la historia nos había devuelto al polvo, pero olvidaron que somos la semilla que sabe esperar bajo la nieve el tiempo necesario. Renacer no es volver a ser la de antes, es entender que las grietas son los canales por donde ahora corre una luz más sabia. No te disculpes por tu fuerza, ni por el ruido que hacen tus pasos al salir del abismo; las mujeres que corrieron antes que tú te dejaron el mapa tatuado en el instinto. Existimos porque resistimos. Porque cada vez que una mujer se levanta, se yerguen con ella mil abuelas silenciosas y mil hijas que aún no conocen el miedo. Hoy no solo lees: hoy te declaras viva, incendiaria de tus propias jaulas, arquitecta de un cielo que ya no te queda grande.
Comentarios
Publicar un comentario