DIJERON QUE ERAMOS CENIZA
Dijeron que éramos ceniza, que el fuego de la historia nos había devuelto al polvo, pero olvidaron que somos la semilla que sabe esperar bajo la nieve el tiempo necesario. Renacer no es volver a ser la de antes, es entender que las grietas son los canales por donde ahora corre una luz más sabia. No te disculpes por tu fuerza, ni por el ruido que hacen tus pasos al salir del abismo; las mujeres que corrieron antes que tú te dejaron el mapa tatuado en el instinto. Existimos porque resistimos. Porque cada vez que una mujer se levanta, se yerguen con ella mil abuelas silenciosas y mil hijas que aún no conocen el miedo. Hoy no solo lees: hoy te declaras viva, incendiaria de tus propias jaulas, arquitecta de un cielo que ya no te queda grande.